Hace poco fue el bautizo de mi sobrino, y no hay nada que le guste más a su mami que una decoración a la altura del evento (igual que me pasa a mí).
Por eso, decidió que tenía que ser todo muy especial, personal y dulce. La verdad es que se lo curraron un montón y hasta el más mínimo detalle estaba cuidado. Me pareció tan bonito y me dio tantas ideas para futuras fiestas que quería compartirlo con vosotros.
Los cupcakes estaban personalizados ¡y buenísimos! Os dejo el enlace del blog de la artista.







